El cachopo, uno de los platos tradicionales asturianos por excelencia junto con la fabada, ha experimentado en los últimos años un auténtico boom sobre todo fuera de esta región. Un fenómeno que los autóctonos observan con cierta sorpresa, ya que se trata de un plato de siempre, de los de toda la vida, quizá no suficientemente valorado en su propia tierra. Una moda culinaria que los gurús de la gastronomía asturiana no están dispuestos a desaprovechar. Por eso, con la intención de internacionalizar y promocionar el cachopo y sus diferentes variedades en el mercado, la Guía del Cachopo con la colaboración del diario El Comercio organiza un año más el Tercer Campeonato Regional de Cachopos y Cachopinos –o cachopines-  que tendrá lugar del 12 al 22 de mayo de este año. Un certamen, sólo para profesionales, en el que competirán los mejores restaurantes de la zona.

Para los que aún no se han atrevido con esta delicia gastronómica, de cierta contundencia calórica, su carta de presentación es bastante rústica y sencilla: la receta original consiste en rellenar dos filetes con jamón y queso y empanarlos. Un punto de partida que ofrece en la actualidad numerosísimas y originales variaciones.

Primo hermano del San Jacobo, los flamenquines o el Cordon Bleu, el cachopo nació y maduró en tierras asturianas en torno a los años 70. Dicen las malas lenguas que las afanadas madres de familia recurrieron a él para dar salida a los filetes de mala calidad o poco frescos, que cocinados de esta forma ganaban en textura y sabor. Y si hay un nombre que pueda vincularse a los orígenes de esta receta es el del fallecido chef asturiano, Fernando Martín, que lo incluyó hace ya décadas en la carta de su restaurante familiar. Ahora los fans de este filete empanado y relleno son legión y se ha convertido en uno de los platos hípster por excelencia.

Tras el éxito de ediciones anteriores en las que el concurso logró vender en diez días más de 27.000 cachopos y cachopines, este año los 200 establecimientos de hostelería asturianos que participan en el mismo están dispuestos a superar ese récord y hacerse con el premio. Un jurado profesional, compuesto por no más de 4 personas probará los diferentes cachopos en cada uno de los restaurantes inscritos y valorará con puntos varios conceptos, el más importante la carne, después el relleno y el empanado, y para finalizar la originalidad, presentación y guarnición del plato. La suma matemática de los puntos adjudicados a cada concursante determinará los 10 finalistas del certamen que participarán en la Gran Final que tendrá lugar el martes 24 de mayo. Una cata a ciegas que elegirá al ganador del concurso. Habrá además un premio al cachopo más original y al de mejor presentación. Como novedad en esta edición, se entregará también un galardón especial al Mejor Cachopo elaborado con Ternera Asturiana I.G.P. dotado con 1.000 euros.

Pero el público también tiene voz en este concurso con una mención especial que se decidirá por los votos emitidos a través de internet. Del 12 al 22 de mayo cualquiera podrá convertirse en jurado popular y degustar por 17 euros los sabrosos cachopos y por 6 los cachopinos, su versión en plan tapa, en alguno de los restaurantes participantes.

En 2015 fueron dos restaurantes de la zona costera asturiana quienes ocuparon el podio. El Rías Baixas de Avilés con su cachopo Primavera a base de ternera, jamón ibérico y queso Gamoneu, y Casa Aída, en la playa de Rodiles, con su cachopín Mar y Montaña, elaborado con carne de gochu Asturcelta, dos quesos y panceta. ¿Quiénes serán los triunfadores de este año?

 

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