Seguro que a más de uno les parecerá un sacrilegio, pero a veces no hay que ser tan purista e innovar. En el competitivo mercado de las hamburguesas gourmet no resulta sencillo sorprender al comensal. Así que hay que arriesgar y una apuesta reciente es coger un producto tan noble como es el chuletón, picar la carne y hacer con ella una hamburguesa. Es algo así como si en las croquetas, comida popular donde las haya, en las que se leda una nueva oportunidad a las sobras del día anterior, se metiesen trocitos de chuletón a la parrilla. Pues resulta que esto último también se le ha ocurrido a alguien. La hamburguesa es idea del nuevo restaurante PiKda –pronúnciese “picada”, no “picda”- un espacio donde su parrilla vista y la carne de primera proveniente de Arce Carne son las señas de identidad. Ofrecen una hamburguesa no de 5, sino de 7 estrellas por 14.50 euros que se resume en 200g de chuletón madurado con pan de cristal, canónigos, piquillo, queso provolone y salsa chiminesa.

El segundo uso alternativo del chuletón, es decir, en forma de croqueta, se puede paladear en un restaurante cuya punta de lanza son los steak tartar (de los que hablaremos otro día). Se trata de La Gamella, situado junto a la Puerta de Alcalá, que sirve esa variedad de croqueta en su surtido. Un bien entrante anticipo de las carnes de calidad que llegarán después (I.G.P. Sierra de Guadarrama) en forma de hamburguesa o, entrecot, pero sobre todo en sus innovadores steak tartar.

Dejar respuesta