A poco menos de una hora de León y semienterrado en una bodega a la antigua usanza castellana, se encuentra el restaurante “El Capricho”, un verdadero templo de la carne donde se puede vivir una de las mejores experiencias gastronómicas de nuestro país. Lo regenta José Gordón, nieto del dueño de esta bodega que comenzó siendo un lugar de paso en el que se servían bebidas a los campesinos y ha terminado convirtiéndose en un restaurante que ofrece a sus comensales “la mejor carne del mundo”; palabra de “The New York Times”.

EL CAPRICHO

José es ingeniero agrónomo y, a día de hoy, también ojeador de bueyes, cocinero y ganadero. Siendo estudiante, conoció de la mano de expertos vascos el proceso de maduración de la carne que hoy está tan de moda, y en seguida decidió formarse en esta técnica. Poco después viajó a Galicia donde se sintió fascinado por el respeto cuasi místico que este pueblo profería al buey. El impacto fue tan grande que al volver a su tierra ya supo cuál iba a ser su camino. Comenzó a madurar carne de buey y cuando probó su sabor ya no pudo dedicarse a otra cosa.

Se dedicó a conocer en profundidad al buey, las diferentes razas y las características de su carne. Comenzó a buscar ejemplares de estos animales por toda la Península Ibérica y los llevó a una finca cerca de su restaurante donde los dispensó un cuidado excepcional. Una vez realizado el sacrificio, se dedicó a estudiar en profundidad y a poner en práctica los procesos de maduración. Una labor ardua que le exigió mucho esfuerzo y pocas recompensas en un principio.

Hasta que de repente llegaron unos periodistas del “New York Times” y tras probar su carne, eligieron a su restaurante como el mejor lugar del mundo para comer carne. A partir de entonces, la revolución: entrevistas, reservas desde todo el mundo, premios… Hoy en día, José Gordón está considerado como un verdadero gurú de la carne en nuestro país.

069025064_09_h¿El secreto? Pues como el mismo dice, selecciona cuidadosamente los ejemplares de buey por toda la Península, cuanto más bregados en el trabajo mejor. Los lleva a su finca, donde procura que vivan de una forma sosegada, sin ningún tipo de estrés. Reciben alimentación natural y todos los cuidados médicos que necesitan. Él conoce a todos sus ejemplares, los analiza, estudia su carácter, los tranquiliza… ha convertido su finca en un verdadero paraíso “zen” para estos animales. Los acompaña en su sacrificio y una vez despiezado, lleva la carne a sus cámaras donde establece un proceso de maduración individualizado en función de cada animal. El resultado es muy simple: una carne exquisita, con textura de mantequilla y un sabor excepcional. La mejor carne del mundo.

Restaurante-Bodega El Capricho. Paraje de la Vega S/N, Jiménez de Jamuz (León)

Teléfono de reservas 987 66 42 24.

www.bodegaelcapricho.com

 

 

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