A pesar de que varias investigaciones relacionan el exceso de consumo de carne roja (vacuno, ovino, caprino, caza mayor, cerdo…) con los problemas cardiosvascuales, una nueva investigación –publicada en American Journal of Clínical Nutrition asegura que esto no afecta a los factores de riesgo cardiovascular como puede ser la presión arterial y el colesterol en sangre, al menos a corto plazo.

Los investigadores de la universidad estadounidense de Purdue han llevado a cabo una nueva revisión de la literatura científica al respecto y sus resultados exoneran a la carne roja –no han evaluado la procesada- de estar detrás de la obstrucción de las arterias, el infarto y el ictus. “Durante los últimos 20 años se ha generalizado la recomendación de ingerir menos carne roja como parte de una dieta más saludable, pero nuestra investigación sugiere que sí puede incluirse este producto en el contexto de una buena dieta. La carne roja es rica en nutrientes no sólo como fuente de proteínas, sino como hierro de alta biodisponibilidad”, explica el profesor de Ciencia de la Nutrición Wayne Campbell, unos de los investigadores que están detrás de este estudio.

La explicación a este giro copernicano en cuanto a las bondades o nocividad de la ingesta de carne roja reside, según los investigadores de Purdue, en que la recomendación de limitar el consumo de carne roja se desprende de estudios científicos con individuos que ya tenían enfermedad cardiovascular. Aunque esos estudios sugieren que la carne roja aumenta el riesgo, no están diseñados para poder demostrar que ese consumo de carne es lo que está causando esa enfermedad cardiovascular.

85 gramos semanales

“Hemos hallado que media ración de carne roja al día, que equivale a 85 gramos de carne tres veces por semana no empeora los parámetros de tensión arterial no el colesterol total en sangre, HDL (el llamado colesterol “bueno”), LDL (el “malo”) y los triglicéridos”, ha declarado Lauren O’Connor, otro de los autores del estudio.

La investigación incluyó todo tipo de carne roja, pero especialmente se centró en las más populares, como son la ternera y el cerdo.

Ahora serán necesarios más estudios para abarcar más parámetros importantes como factores de riesgo, como son la glucosa en sangre o los indicadores de inflamación de los vasos sanguíneos.
º

Dejar respuesta