Pese a la creciente presión de algunos colectivos para erradicar el consumo de carne, las estadísticas reflejan que España sigue siendo un país carnívoro con un consumo anual cercano a los 2.300 millones de kilos. Ocupamos el décimo lugar del mundo en el consumo de carne por persona y está claro que la mayoría de los españoles seguimos prefiriendo un filete que el pescado más sofisticado o una dieta basada exclusivamente en productos de origen vegetal.

Sin embargo, ante las informaciones sobre los efectos nocivos de la carne roja y la alarma social que causan las alertas alimentarias, cada vez más ciudadanos expresan su preocupación sobre si su forma de alimentación amenaza su salud y la de su familia. Hace apenas un año, la Organización Mundial de las Salud (OMS) puso en el punto de mira la carne roja (vacuno, cordero o cerdo) al relacionar su consumo excesivo con la posibilidad de desarrollar ciertos tipos de cáncer, especialmente el colorrectal, y los expertos del organismo internacional aseguraban que la relación entre tumores y carne es aún más clara en lo que denominan “carne procesada”, es decir aquella que ha sido transformada a través de procesos de salado, curación, fermentación o ahumado entre otros sistemas para resaltar su sabor o mejorar su preservación. En este grupo se encuentran todo tipo de embutidos, salchichas, cecina, carne en conserva, jamón…

La proliferación de alertas sanitarias como las vacas “locas” o la gripe aviar, los bulos y leyendas urbanas que pueblan Internet sobre animales hormonados y transgénicos, la falta de conocimiento de las denominaciones de origen, la polarización de las informaciones en los medios y otros factores han contribuido a que reine la confusión entre los consumidores.

Por primera vez, una obra divulgativa aborda la cuestión de forma amena y didáctica de la mano de algunos de los expertos internacionales más relevantes en el campo de la alimentación y con toda la evidencia científica sobre la mesa.

En las páginas de El carnívoro feliz (Arcopress- Editorial-Almuzara), el lector encontrará todas las claves para mantenerse sano sin renunciar por completo al consumo de productos de origen animal, como limitar a medio kilo su ingesta de carne roja, elegir algunas partes del animal y evitar aquellas formas de preparación de las piezas que favorecen la aparición de sustancias potencialmente nocivas.

Del mismo modo, los periodistas David Ruipérez y Carmen Cardoso, analizan también fenómenos actuales como el “boom” de las hamburguesas gourmet y las carnes exóticas; radiografían los embutidos tradicionales y los cortes del ganado que cada vez menos consumidores saben escoger en función del plato a cocinar y muestran enfoques novedosos como la carne zen o el mindful eating. Curiosidades históricas y científicas sobre por qué a nuestro cerebro le atrae el olor de un asado o el bacon frito y absurdas creaciones gastronómicas en torno a la carne se hacen también hueco en sus páginas.

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